Blog literario de escritos propios y amigos, información literaria y aportes sobre escritura-
miércoles, 20 de marzo de 2013
domingo, 10 de marzo de 2013
ASESINOS AD HONOREM
ASESINOS AD HONOREM
Sólo dos personas
estaban serias y calladas en la tribuna.
Sabían que el verdadero espectáculo no iba a ser, como decía el cartel, la
presentación de una plataforma política conservadora más. Mientras los demás
entonaban pulidos e inofensivos cánticos partidarios, el menor masticaba un chicle
ansioso y ya viejo, manteniendo la mirada fija en la entrada al pequeño
estadio. El otro, algunos años mayor y con experiencia en estas misiones,
sostenía con su mano derecha, ya preparada, el arma con la que iba a asesinar
al candidato.
El tiempo se
alargaba para ellos mientras los gritos y cornetas pretendían convertir el
asunto en una fiesta. Vestidos con elegante sencillez de marca para no llamar
la atención, de vez en cuando lanzaban un grito mentiroso que los escondía un
poco más.
El candidato
entró rodeado de sus guardaespaldas saludando con los brazos en alto. Subió a
la tribuna a pocos metros de ellos, y mientras recibía un ramo de flores de las
Damas de Beneficencia, quedó sin protección por un momento. Era la ocasión. Mientras
el más joven se ponía adelante para disimular y cubrir, el otro extrajo la
pistola y apuntando con pericia, disparó un solo tiro que dio en la zona del
corazón. Ya estaba hecho. No importaba nada más. Habían cumplido el contrato.
Ahora, sólo restaba aprovechar el revuelo, esconderse entre la gente, escapar y
recoger el dinero.
El ardor
vengativo de la multitud no se los permitió: habían matado al futuro salvador
de la patria; como animales feroces se lanzaron sobre el dúo pagado nadie sabía
por quién. No interesaba. En apenas diez minutos cientos de personas acaudaladas,
sobrias y cultas, destrozaron con salvajismo y a puntapiés, golpes de puño y
navajazos suizos, a los dos delincuentes.
Incomprensiblemente,
no solicitaron pago alguno por lo hecho.
miércoles, 27 de febrero de 2013
TRAS LA MÁSCARA
TRAS LA MÁSCARA
De repente esa imagen me resulta extraña. Círculos verde
claro como los de ciertos dibujos animados japoneses. Sin las pestañas postizas
impresionan como cuadros futuristas, incomprensibles, enmarcados por unos finos
arcos dibujados con lápiz negro que no acusan movimiento alguno. Viejas
persianas, ahora abiertas con desmesura, sorprendidas. Nunca antes las vi
llorando y ahora desprenden gotas densas, pegajosas y negras.
Sobre el mentón distingo un rojo corazón de rouge, menos
ancho que el dedo meñique, ahora manchado de negro y deformado. No sonríe, en
cambio percibo el pavor. A simple vista, nadie puede saber si tras esa forma ridícula
hay humedades o un vacío interminable y seco. Esa grieta cerrada se abre y
estalla en monosílabos agudos tratando de ahuyentar el miedo.
Arriba, y en esa imagen que dolorosamente se va
transformando de a poco, un apéndice inmenso y carnoso con dos agujeros, de los
que sobresalen descuidadamente unos finos pelos aún ardiendo de clorhidrato.
Dos óvalos heridos de plata 900 sobresalen a los lados de
una forma casi calva sobre la que hace instantes descansaba una peluca
pelirroja.
El resto, blanco pálido, talcoso.
Esa cara en dos dimensiones, hace apenas unos minutos la
de un travesti, va a desaparecer en el momento en el que yo, mujer atrapada en
cuerpo masculino, apague la luz del baño y deje de mirarme en el espejo.
ILUSIONES
ILUSIONES
Tímido jinete
cabalgo en el lomo
de mundos improbables
Dormida arremeto
venciendo molinos
sueño que madrugo
y que soy canario
trino alimentado
de alpiste y de nombre
Cada amanecer
huesos en ovillo
creo que despierta
desordeno redes
de mundos ajenos
Como hipnotizada
me pienso mujer
madre compañera
Personajes ilusos
componen mi vida
Conciencia tramposa
Durmiente constante
reestrenando eclipses
en cada jornada
Soy tan sólo máscaras
Cuando me recuerdo
sé que nada hago
y todo sucede
viernes, 22 de febrero de 2013
EL POETA JUAN RAMÓN GIMÉNEZ
Por Juan Ramón Jiménez
YO NO SOY YO
Yo no soy yo.
Soy este
que va a mi lado sin yo verlo;
que, a veces, voy a ver,
y que, a veces, olvido.
El que calla, sereno cuando hablo,
el que perdona, dulce, cuando odio,
el que pasea por donde no estoy,
el que quedará en pie cuando yo muera.
Soy este
que va a mi lado sin yo verlo;
que, a veces, voy a ver,
y que, a veces, olvido.
El que calla, sereno cuando hablo,
el que perdona, dulce, cuando odio,
el que pasea por donde no estoy,
el que quedará en pie cuando yo muera.
En Segunda antología poética 1898 - 1918
Espasa Calpe
Espasa Calpe
sábado, 16 de febrero de 2013
LO QUE SE DICE CEBANDO MATE
CÓDIGOS
Le sirvió un mate dulce y espumoso. El gaucho
Méndez no dijo nada y miró pa’arriba, como desentendiéndose. Sabía, como buen
pampeano sureño el significado que tenía: la Rosario estaba muerta de amor por él y le era
fiel. Pero el corazón del hombre pertenecía a otra desde ya no sabía cuándo.
Mateó él y se quedó oteando las nubes negras que corrían hacia ellos como zaino
desbocado. Dijo: —se viene la lluvia—, y le alcanzó el mate frío. La paisana
supo que la rechazaba.
—Ahora déme un amargo y váyase pa’dentro;
no se me vaya a mojar ni de arriba ni de abajo… Yo ya me voy pa’l rancho; se
está haciendo tarde y su hermano no llega.
La paisana no era tonta y pa’rematar la
conversación, le dio un mate vacío, (con yerba pero sin agua) dándole a
entender que daba por terminada la relación amorosa -que en verdad nunca había
empezado-.
sábado, 9 de febrero de 2013
¿VIERON QUÉ DIFICIL ES ESCRIBIR CON FRASES HECHAS Y LUGARES COMUNES?
¡Ya estoy harto! Soy bueno pero si me
buscan puedo perder los estribos. En
cambio mi hermano tiene más paciencia que
un santo. Se aguanta cualquier cosa. Los que no nos conocen dicen que somos
como dos gotas de agua. Pero yo soy duro como piedra, no ando con rodeos y tengo una salud
de hierro. En casa me llaman el Diablo. Algunos andan por ahí diciendo que me falta un tornillo. Él, el Santo, en
cambio, habla por los codos, a tontas y a locas, se muere de risa de todo pero también llora como una Magdalena, el debilucho.
Estaba lloviendo
a cántaros y como no nos dejaban salir a la calle, nos quedamos con los del
cole en la pieza, como sardinas en lata. También,
éramos ocho. Cuando paró le pedimos permiso a papá para ir a jugar al patio. ¿Y
qué hizo? Nos mandó a freír churros.
Que si no lo obedecíamos nos iba a poner
el culo como un tomate; tiene la mano
muy larga y yo no sé por qué pero siempre anda con un humor de perros. Yo puse cara
de poker, pero la verdad es que se me hizo un nudo en la garganta: no me gusta quedar como un pelota frente a mis amigos. Mi hermano parecía no tener vela en este entierro, y siguió contando los mismos chistes verdes de siempre para romper el hielo que se había formado con
los gritos del viejo. Estaba diciendo salvamos
el pellejo justo cuando entró la abuela a la pieza.
Aunque es más vieja que Matusalén, dijo: ¡Borrón
y cuenta nueva, hijo! Hay que tener mucha paciencia con los chicos. El
viejo, que es su hijo, puede ser cualquier cosa, pero con la madre se pone como un flan. Ella siempre tiene la sartén por el mango, no sé
cómo hace. Y empezó a comernos a besos,
y yo secándome la cara porque la sentía mojada y no me gusta; sé que lo hace
porque es un pedazo de pan por eso lo
aguanto. Además venía con una torta de frutillas y crema para chuparse los dedos. A los chicos se les hacía la boca agua.
La cosa fue así: nos llevó a todos al
patio, no vio lo mojado que estaba y se cayó. Gritaba y lloraba todo junto. Yo
la escuché decir que arrastra su
enfermedad del reuma como una cruz.
Me asusté. Mi hermano también. Fuimos como un tiro a buscar a papá, y la
levantó. Menos mal que la abuela tiene más
vidas que un gato que si no, estábamos
fritos: el viejo que no anda con
rodeos, seguro que nos colgaba el
sambenito, y la salida al patio nos
iba a costar un ojo de la cara: penitencia
por dos o tres semanas y prohibido jugar a la pelota después del cole.
Mi hermano que se hace el angelito pero no
tiene un pelo de tonto salió diciendo que él se comprometía a cuidar a la
abuela hasta que dejara de dolerle. Santas
pascuas. Todo resultó bien al fin y al cabo, pero me sentí como agua de otro pozo; yo, que siempre doy la nota,
tengo que ir con pies de plomo
desde ese día. A mi viejo nadie le saca de la cabeza que la abuela se cayó ¿por
culpa de quién? Del Diablo
jueves, 7 de febrero de 2013
SIGO CON LOS APORTES INESTIMABLES DE LAURA
Narrativa tradicional:
Tiempo: Es cronológico. Se especifican las horas, los días de la semana, los meses, los años, la continuidad de las estaciones. El desarrollo del argumento es básicamente lineal.
Espacio: El narrador crea el espacio antes de elaborar la trama. Las descripciones son minuciosas. Nada queda por conocerse. Predomina el espacio abierto.
Principio. El narrador motiva el tema que va a desarrollar. Prepara y ordena desde las primeras palabras los hilos de la trama.
Final: Es cerrado porque todo se ha dicho ya. No se puede deducir ni agregar nada. Es una obra concluida.
Narrativa actual:
Tiempo: Se quiebra el tiempo cronológico. El pasado se alterna con el presente y con el futuro. Avances y retrocesos van creando una especie de caos argumental.
Espacio: El personaje vive el ambiente que lo rodea desde su interioridad. El espacio nace de él. Las descripciones son parcas, imprecisas, predomina el espacio cerrado.
Principio: La obra casi siempre comienza in media res, es decir en la mitad de la acción, cuando ya han ocurrido algunos hechos.
Final: Es abierto ya que carece un final concreto. Habrá tantos finales cuantos lectores la lean. La historia se va escribiendo continuamente.
Tiempo: Es cronológico. Se especifican las horas, los días de la semana, los meses, los años, la continuidad de las estaciones. El desarrollo del argumento es básicamente lineal.
Espacio: El narrador crea el espacio antes de elaborar la trama. Las descripciones son minuciosas. Nada queda por conocerse. Predomina el espacio abierto.
Principio. El narrador motiva el tema que va a desarrollar. Prepara y ordena desde las primeras palabras los hilos de la trama.
Final: Es cerrado porque todo se ha dicho ya. No se puede deducir ni agregar nada. Es una obra concluida.
Narrativa actual:
Tiempo: Se quiebra el tiempo cronológico. El pasado se alterna con el presente y con el futuro. Avances y retrocesos van creando una especie de caos argumental.
Espacio: El personaje vive el ambiente que lo rodea desde su interioridad. El espacio nace de él. Las descripciones son parcas, imprecisas, predomina el espacio cerrado.
Principio: La obra casi siempre comienza in media res, es decir en la mitad de la acción, cuando ya han ocurrido algunos hechos.
Final: Es abierto ya que carece un final concreto. Habrá tantos finales cuantos lectores la lean. La historia se va escribiendo continuamente.
martes, 5 de febrero de 2013
NARRATIVA TRADICIONAL Y ACTUAL: un aporte muy útil de Laura, compañera del Taller-Palabras
Narrativa Tradicional:
Narrador : Omnisciente, es decir, asume el papel de un Dios que lo sabe todo. Es pintor fiel de la realidad que lo rodea.
Lector: es observador pasivo de los sucesos narrados. Simple receptor. No tiene libertad para sobrepasar los límites precisos que le presenta el narrador.
Trama: Se narra un acontecimiento en que la introducción, nudo y desenlace temático de la historia están claramente definidos. El orden de los capítulos conforman una estructura lineal y cronológica de los acontecimientos.
Personaje: Sabemos todo acerca de él: nombre, apellido, ascendencia, costumbres, trabajo, relaciones. Lo conocemos moral y físicamente. Actúa impulsado por el narrador. Es descrito de afuera hacia adentro. Por lo general son personajes estereotipados, es decir que más o menos todos reaccionan de igual manera ante una misma circunstancia.
Narrativa actual
Narrador: Es limitado tanto como testigo o como protagonista. No lo sabe todo sino solo lo que (como pasaría con un ser humano de verdad) desde su perspectiva ve, siente, escucha y piensa. Presenta la realidad que le ha tocado vivir y una ruptura con esa realidad que pasa por la subjetividad de cada personaje.
La historia no se termina con la última página sino que la historia propone una reflexión sobre el o los temas presentados.
Lector: Su participación durante la lectura de la obra es vital, completa. Es lector, autor, personaje y crítico. Tiene libertad para re-crear el mundo narrado de acuerdo a sus propias vivencias (interpretarlo y no darlo por hecho). Es parte del juego. Es un lector preparado, como parte de un todo, para entender, para decodificar la obra.
Trama: Introducción nudo y desenlace deben ser descubiertos y ordenados a la manera de un rompecabezas. Su estructura se asemeja un zigzag.
Personaje: Sabemos poco acerca de él, a veces ni siquiera su nombre ya que lo más importante es su retrato moral y psicológico que aparece fragmentado y por lo tanto, como lectores, debemos reconstruir. Se conduce mediante acciones y pensamientos que lo van mostrando de adentro hacia fuera
Narrador : Omnisciente, es decir, asume el papel de un Dios que lo sabe todo. Es pintor fiel de la realidad que lo rodea.
Lector: es observador pasivo de los sucesos narrados. Simple receptor. No tiene libertad para sobrepasar los límites precisos que le presenta el narrador.
Trama: Se narra un acontecimiento en que la introducción, nudo y desenlace temático de la historia están claramente definidos. El orden de los capítulos conforman una estructura lineal y cronológica de los acontecimientos.
Personaje: Sabemos todo acerca de él: nombre, apellido, ascendencia, costumbres, trabajo, relaciones. Lo conocemos moral y físicamente. Actúa impulsado por el narrador. Es descrito de afuera hacia adentro. Por lo general son personajes estereotipados, es decir que más o menos todos reaccionan de igual manera ante una misma circunstancia.
Narrativa actual
Narrador: Es limitado tanto como testigo o como protagonista. No lo sabe todo sino solo lo que (como pasaría con un ser humano de verdad) desde su perspectiva ve, siente, escucha y piensa. Presenta la realidad que le ha tocado vivir y una ruptura con esa realidad que pasa por la subjetividad de cada personaje.
La historia no se termina con la última página sino que la historia propone una reflexión sobre el o los temas presentados.
Lector: Su participación durante la lectura de la obra es vital, completa. Es lector, autor, personaje y crítico. Tiene libertad para re-crear el mundo narrado de acuerdo a sus propias vivencias (interpretarlo y no darlo por hecho). Es parte del juego. Es un lector preparado, como parte de un todo, para entender, para decodificar la obra.
Trama: Introducción nudo y desenlace deben ser descubiertos y ordenados a la manera de un rompecabezas. Su estructura se asemeja un zigzag.
Personaje: Sabemos poco acerca de él, a veces ni siquiera su nombre ya que lo más importante es su retrato moral y psicológico que aparece fragmentado y por lo tanto, como lectores, debemos reconstruir. Se conduce mediante acciones y pensamientos que lo van mostrando de adentro hacia fuera
MANOS RAÍCES
MANOS RAÍCES
Manos que se hacían raíces. Al penetrar y socavar la
tierra inviolada decidían sembrar
futuros. Marcaban diez senderos para el origen vegetal y dejaban, sin delito
alguno, sus huellas dactilares. Manos verdes que los demás veían sarmentosas.
De ellas todo brotaba. Las manos de esa abuela campesina eran raíces esmeralda
del alimento cotidiano. Si rebusco en el oscuro suelo terroso, percibo los
surcos -latentes aún- y al dejar los míos, encuentro mi propia identidad. Mis
raíces son esas manos.
sábado, 26 de enero de 2013
NO HAY CASO, AUNQUE NO NOS GUSTE HABRÁ QUE ACTUALIZARSE DE A POCO
- Principales novedades de la última edición de la Ortografía de la lengua española (2010)
- Exclusión de los dígrafos ch y ll del abecedario
- Propuesta de un solo nombre para cada una de las letras del abecedario
- Sustitución, por grafías propias del español, de la q etimológica con valor fónico independiente en aquellos extranjerismos y latinismos plenamente adaptados al español (quorum > cuórum)
- Eliminación de la tilde en palabras con diptongos o triptongos ortográficos: guion, truhan, fie, liais, etc.
- Eliminación de la tilde diacrítica en el adverbio solo y los pronombres demostrativos incluso en casos de posible ambigüedad
- Supresión de la tilde diacrítica en la conjunción disyuntiva o escrita entre cifras
- Normas sobre la escritura de los prefijos (incluido ex-, que ahora recibe el mismo tratamiento ortográfico que los demás prefijos:exmarido, ex primer ministro)
- Equiparación en el tratamiento ortográfico de extranjerismos y latinismos, incluidas las locuciones
- Leísmo, laísmo, loísmo
- Había muchas personas, ha habido quejas, hubo problemas
- Hubieron
- Habemos
- Se venden casas, Se buscan actores frente a Se busca a los culpables
- Detrás de mí, encima de mí, al lado mío
- Dobles participios: imprimido/impreso, freído/frito, proveído/provisto
- Doble negación: no vino nadie, no hice nada, no tengo ninguna
- Infinitivo por imperativo
- El agua, esta agua, mucha agua
- Ir por agua o ir a por agua
- Sustantivo + a + infinitivo: temas a tratar, problemas a resolver, etc.
- Mayor / más mayor
- Palabras clave o palabras claves, copias pirata o copias piratas
- La mayoría de los manifestantes, el resto de los alumnos, la mitad de los presentes, etc. + verbo
- Veintiuna personas, veintiuno por ciento
- Veintiuna mil personas o veintiún mil personas
- Los miles de personas
- Los ciudadanos y las ciudadanas, los niños y las niñas
- India o la India, de Perú o del Perú
- Plural de las siglas: las ONG, unos DVD
- Tilde en las mayúsculas
- Tilde en solo
- Tilde en los demostrativos este, ese, aquel, etc.
- Tilde en las formas verbales con pronombres átonos: deme, estate, mirándolo, etc.
- Tilde en qué, cuál/es, quién/es, cómo, cuán, cuánto/a/os/as, cuándo, dónde y adónde
- Porqué / porque / por qué / por que
- A ver / haber
- Has / haz
- Halla / haya / aya
- Echo, echa, echas / hecho, hecha, hechas
- El abecedario y los dígrafos ch y ll
- Mayúscula o minúscula en los meses, los días de la semana y las estaciones del año
- Normas para la escritura de prefijos
- Ortografía de los signos de interrogación y exclamación
- Cambio de la y copulativa en e
- Cambio de la o disyuntiva en u
- División silábica y ortográfica de palabras con tl
- De 2007 o del 2007
EL VELORIO
EL VELORIO
“Si
hacen bochinche no hay más velorio”. Eso fue lo que dijo mi abu María cuando
entró en el living, esa noche. Estábamos los seis saltando sobre las sillas,
el sillón, algunos sobre la mesa ratona.
Mamá nos había comprado bonetes, serpentinas y silbatos.
Todo
era realmente un lío bárbaro y no había forma de pararnos. Lo peor fue que ensuciamos
la alfombra nueva con gaseosas y mostaza de los panchos.
Yo
nunca había estado en un velorio y era muy divertido.
Pero
nos sentíamos muy contentos: por fin habíamos logrado atrapar con la red a la
rata que andaba por los techos, y de un
golpe en la cabeza, la dejé “seca”. Me decían Héroe. Preparamos una caja de
cartón toda forrada, y de la cola, la metimos ahí. Entonces hicimos una
reunión, a la que mamá llamó Velorio.
Salió
todo perfecto.
Ahora
tengo treinta años: nunca me voy a olvidar de mi primer asesinato ni de mi
primer velorio, cuando era un mocoso de siete años.
lunes, 21 de enero de 2013
LO MATARON POR UN VIDRIO ROTO
“LO MATARON POR UN VIDRIO ROTO”
Comodoro Rivadavia,
CHUBUT, 5 de enero de 2013. Un joven de 21 años, Cristian A. murió después de
recibir 25 puñaladas por parte de un agresor que lo acusó de haberle roto el
vidrio de su auto e insultarlo, en el barrio Máximo Abásolo de esta ciudad. El
agresor de 25 años de edad, Marcelo V. circulaba en el vehículo Renault Clio
junto a su novia, Betty C., cuando un grupo violentó el auto nuevo. El joven
abandonó el coche y enfrentó a los agresores con un cuchillo. Pero tomó
represalia sobre uno de ellos en particular, de 21 años, quien recibió 25
puñaladas ante la mirada atónita de sus amigos que, frente al ensañamiento, no
se atrevieron a intervenir.
Cristian conoce a Betty un sábado de Bersuit. Se imagina entre sus
piernas y se alimenta de ese sueño hasta el sábado siguiente. Betty no sueña.
Planea los próximos besos como un general su batalla. Pero no es una estrategia
vacía de emoción. Cada vez que piensa en Cristian tiembla y los suspiros recorren
su garganta hasta lastimarla. No está dispuesta a perderlo. Este sábado se
atrapan con brazos y lenguas.
Mientras, Marcelo está en la Capital por negocios. Betty y él son
novios desde hace dos años. Todo tranquilo, suaves proyectos de convivencia sin
sed ni heridas. Entre ellos las palabras son tibias y nunca se plantean
alcanzar el sol, sino una linda casita, un buen pasar, hijos.
Marcelo regresa con un coche nuevo y antes de poder mostrárselo a su
novia, le llegan voces susurradas con malicia. Betty no es capaz de traicionarme
se dice, y da por finalizado el tema, por eso en el encuentro no percibe ni las
palabras atrapadas ni los gestos reprimidos de ella. La invita a cenar al nuevo
restaurante del Pasaje Corintos, dispuesto a fijar una fecha de casamiento.
Compra los anillos. Pasa una noche feliz
sin darse cuenta de que Betty transita por un largo momento de nubosidad
variable en sus afectos. Decide que le entregará las alianzas a medianoche, junto
al lago del Parque.
Cristian y sus amigos toman
cerveza en la puerta del boliche La Guarida, de Corintos y Vega. Los hechos se
desencadenan así: Marcelo dobla en esa esquina sin aminorar la marcha. Uno del
grupo que está en la calle hace malabarismos con tres botellas. Ve de reojo el
coche. Con brillante torpeza, una da en la
ventanilla del conductor. El vidrio se astilla. Marcelo frena en seco. Sale del
auto con una inexplicable arma blanca. Aunque los otros se abalanzan sobre él
para frenarlo, el destino parece guiarle la mano: dedica los 25 movimientos de
atrás hacia adelante en el estómago, el corazón y el hígado -uno por cada uno
de sus años- exclusivamente a Cristian, ante una Betty hecha piedra y pánico.
El joven señalado por los testigos como el autor del crimen
permanece detenido en la seccional 6° de la policía de esta ciudad. Alega que
no soportó que desconocidos violentaran su coche nuevo. Se lo juzgará por
homicidio en segundo grado con ensañamiento y alevosía.
sábado, 19 de enero de 2013
CHICHIPÍO
CHICHIPÍO
Se
decía de él que tenía pajaritos en la cabeza, por ser suaves. Otros murmuraban
que le faltaba un tornillo (pero en realidad era una cerradura). Todos conocían
la historia de Chichipío, el loco lindo del barrio, que se la pasaba contando
fábulas increíbles: que era el segundo hijo no reconocido de la Virgen María ; que
había conseguido el brevet para aviones de combate en la II Guerra Mundial (a
pesar de que tendría unos cuarenta años); que había sido secuestrado por
alienígenas, y después de muchas pruebas dentro del OVNI, le habían insertado
un chip con forma de llave … y esas cosas.
Lo
cierto es que al Chichi, vagabundo por propia voluntad, que vestía una gastada
túnica de arpillera, se lo veía siempre seguido por dos picaflores descoloridos
a los que llamaba Chi y Pío, e intentando trepar a los cables de la
electricidad.
Los
chicos de la cuadra acostumbrábamos arrojarle piedras hasta que las madres nos
corrían con escobas llamándonos irrespetuosos porque era un santo.
El
Chichi comía lo que encontraba en los botes de basura o lo que esas piadosas
madres le guardaban del día anterior. Después, subía a un árbol cualquiera y
miraba hacia el cielo durante horas, como esperando.
Pasaron
los años. Pero el Chichi no cambiaba. Una tarde me acerqué a él en la plaza: le
llevaba una marmita con pollo cortado y papas. Le pedí que bajara de la rama
para comer conmigo. Con su sonrisa me indicó que no era peligroso, que no le
tuviera miedo. Al deslizarse, acompañado por los pajaritos, se rasgó un poco la vieja túnica y me dijo
que su madre María, se iba a enfurecer. Lo calmé: la virgen no se iba a
molestar.
Me
contó las historias que ya conocía y dijo que le gustaría irse en la nave
espacial de nuevo: allí nadie le tiró nunca piedras. No pude menos que sonreír,
incrédulo.
Terminó
su comida y mirándome fijamente señaló:
—Ellos me necesitan. ¡Ayúdeme!
Precisan la llave para abrir la puerta del OVNI. Están encerrados desde hace
muchos años; nadie me ayuda. ¡Yo no puedo sacarla porque se desvanece! Está cosida
en la manga de mi túnica.
Muy suavemente, como si fuera un
cirujano, arranqué un pedazo de tela Y
ahí estaba la llave que nadie daba por cierta. Se la di.
No cabía en mi asombro; estaba
paralizado.
—Gracias. Gracias. Usted es un buen hombre.
Recordé todas las veces que lo
había apedreado sin razón y sonrojé.
Mientras, Chichipío dejó el banco
de plaza donde estábamos y, seguido por los pájaros, salió corriendo hasta
perderse de vista. Una luz muy fuerte y blanca me encandiló por un momento.
Sonreí.
jueves, 10 de enero de 2013
EL AÑO QUE VIENE (FANTÁSTICO ESCRITO DE ZAIPER)
Zaiper de Cruzagramas
Feliz año que viene
El año que viene llega con un montón de ventajas respecto del año pasado: Es nuevo. No está usado. Tiene todos los días de estreno. Sin vicios. Lleno de tiempo para llenar. En el año que viene vas a poder hacer todo lo que no hiciste en éste que termina. Y mucho más también. Y si no te gusta como queda el año que viene (cosa que te vas a enterar recién dentro de trescientossesentaycinco días a contar desde el primero de enero), tendrás tiempo de cambiarlo al año siguiente. O durante el mismo año. Y siempre quedará la posibilidad de mirar hacia atrás y decir cosas como: todo año pasado fue mejor. Porque los años tienen esa flexibilidad que se adapta al cuerpo. Son ergonómicos y aérodinámicos. Térmicos y acondicionados. Elásticos y biodegradables. Así que preparate. Ya llega: año que viene, en todas sus fragancias y sabores. El que gustes. El que quieras para vos. Porque, además, año que viene, es
único. Inevitable. Irrepetible. Aprovechalo.
Feliz año que viene
El año que viene llega con un montón de ventajas respecto del año pasado: Es nuevo. No está usado. Tiene todos los días de estreno. Sin vicios. Lleno de tiempo para llenar. En el año que viene vas a poder hacer todo lo que no hiciste en éste que termina. Y mucho más también. Y si no te gusta como queda el año que viene (cosa que te vas a enterar recién dentro de trescientossesentaycinco días a contar desde el primero de enero), tendrás tiempo de cambiarlo al año siguiente. O durante el mismo año. Y siempre quedará la posibilidad de mirar hacia atrás y decir cosas como: todo año pasado fue mejor. Porque los años tienen esa flexibilidad que se adapta al cuerpo. Son ergonómicos y aérodinámicos. Térmicos y acondicionados. Elásticos y biodegradables. Así que preparate. Ya llega: año que viene, en todas sus fragancias y sabores. El que gustes. El que quieras para vos. Porque, además, año que viene, es
único. Inevitable. Irrepetible. Aprovechalo.
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Escritosdemiuniverso
Este blog es como ese universo que construyo día a día, con mis escritos y con los escritos de los demás para que nos enriquezcamos unos a otros. Siéntanse libres de publicar y comentar. Les ruego, sin embargo que lo hagan con el respeto y la cultura que distingue a un buen lector y escritor natural.
“Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído…”
Jorge Luis Borges
“Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído…”
Jorge Luis Borges