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martes, 5 de agosto de 2014

Una tímida prosa poética

LA ESCALA
            Modelar los sonidos es sostener un tesoro en las manos abiertas.
            La música me cubre como arco iris inagotable, y permite que mis emociones surjan alborotadas o en piezas breves de magia tonal.
            Elijo el do seguro para acompañar un amanecer solitario.
            El re juguetón para bailar en una hamaca paraguaya.
            El mi ingenuo para comer helado de frambuesa y sabayón.
            El fa valiente para enfrentar el miedo en germen.
            El sol para recoger miradas de otoño sin destino.
            El la cariñoso para enredar los dedos en el pelo de mi gata,
            Y el si indudable para colgarme de tus ojos.


jueves, 27 de marzo de 2014

ESE CONCIERTO EXTRAORDINARIO PARA UN AMIGO

CONCIERTO PARA LA MANO IZQUIERDA EN RE DE MAURICE RÀVEL
             Esta única mano, la izquierda, resquebraja la tensión del silencio.
         Mis dedos en catarata van relatando su dolor por la compañera ausente, la ira del ser distinto, la potencia de la voluntad contra un destino guadaña, la alegría del encuentro de cinco dedos que se bastan a sí mismos, el triunfo del sonido completando lo vacío.

             ¡Qué plena mi vida después de la última nota, pulsada por un dedo de esta mano solitaria! La aparto con reverente lentitud del piano, sonrisa horizontal que me regala la vida generosa.

martes, 18 de marzo de 2014

AH! MI MÚSICA CLÁSICA!!!

DESDE UN WINCO
            Me pertenece y resistirá conmigo hasta el fin. Estuvo desde el umbral, allí en la dulce cueva acuática: me llegaba desde el Winco que escuchaba mi madre a la tardecita. Era un disco de vinilo de 33 Rpm con la Obertura de “El Anillo de los Nibelungos” de Richard Wagner. Un regalo de mi padre para un cumpleaños. Ella, embriagada por los sonidos como tragos del más refinado licor, se mecía, y arrullaba su panza-cuna, en un éxtasis que sólo era capaz de transmitir ese germano descomunal.
Tanto la melodía como el arrobamiento llegaban a mí y calmaban mis ansias de salir al mundo, mis penas por los desapacibles y cotidianos gritos externos, iba conformando mis primeros recuerdos, y dando vida a una sensibilidad que aún hoy me es propia e ineludible.

Escuchar música es salvarme a mí misma; es evitar el salto al vacío, la desesperanza, el temor, el frío, la nube negra, la locura. 

viernes, 10 de enero de 2014

OTRO EN EL QUE NO MUERE NADIE

ENSUEÑO
            Cuando despertó a la hora convenida, la cafetera soltó una bocanada de humo. Apareció la música escondida entre libros, y se escuchó el ruido de los faroles que se apagaban en la calle. De una flor de vidrio celeste hizo brotar el dulce de leche sobre las tostadas saltarinas. Mientras, los árboles iban pintando de verde el cielo. Cada vez que las partituras abiertas en el piano de la sala estiraban sus pétalos blancos, caían lágrimas de nostalgia. La cama escondió el hueco de placer y lo guardó hasta la noche salpicado de suspiros. Por la ventana abierta, la arena se colaba sin permiso. El calor y el amarillo pintaban poco a poco los ojos abiertos de las casas. Él, temeroso de un sueño, comenzó a silbar el desayuno y el sonido salió por la chimenea despierta. Todo era real.
Estaba enamorado.


miércoles, 4 de diciembre de 2013

TRAS LA MÁSCARA

Tras la máscara

          De repente esa imagen me resulta extraña. Círculos verde claro como los de ciertos dibujos animados japoneses. Sin las pestañas postizas impresionan como cuadros futuristas, incomprensibles, enmarcados por unos finos arcos dibujados con lápiz negro que no acusan movimiento alguno. Viejas persianas, ahora abiertas con desmesura, sorprendidas. Nunca antes las vi llorando y ahora desprenden gotas densas, pegajosas y negras.
           Sobre el mentón distingo un rojo corazón de rouge, menos ancho que el dedo meñique, ahora manchado de negro y deformado. No sonríe, en cambio percibo el pavor. A simple vista, nadie puede saber si tras esa forma ridícula hay humedades o un vacío interminable y seco. Esa grieta cerrada se abre y estalla en monosílabos agudos tratando de ahuyentar el miedo.
       Arriba, y en esa imagen que dolorosamente se va transformando de a poco, un apéndice inmenso y carnoso con dos agujeros, de los que sobresalen descuidadamente unos finos pelos aún ardiendo de clorhidrato.       
       Dos óvalos heridos de plata 900 sobresalen a los lados de una forma casi calva sobre la que hace instantes descansaba una peluca pelirroja.
            El resto, blanco pálido, talcoso.

        Esa cara en dos dimensiones, hace apenas unos minutos la de un travesti, va a desaparecer en el momento en el que yo, mujer atrapada en cuerpo masculino, apague la luz del baño y deje de mirarme en el espejo.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

LA CAMA

LA CAMA
Cama, hamaca, ama, amo, lamo, lama, dama, doma, loma, loca, poca, toca, toco, loco, lobo, lomo, pomo, pozo, coso, cosa, cola, sola, solo.
Solas, solos, la cama anida ensueños pasajeros, virtudes sostenidas, pecados perdonados y esperanzas casi perdidas.
Gritos disonantes, palabrotas impensables, posturas innovadoras que quieren inventar un mundo infinitamente descubierto.
Heno, paja, algodón, lana, plumas, y cosquillas, sostienen la ilusión de una pasajera eternidad.
Sangre, dolor y goce, primera mirada a la pequeña muerte. Buscada o rechazada es mito de unión que no iguala nunca la muerte definitiva del yo en el verdadero encuentro.


martes, 21 de mayo de 2013

FATIGA MATERIAL


FATIGA MATERIAL
            Los edificios estaban tan cansados que se sentaron en los cimientos a reponer energías. Los cimientos no soportaron el peso de tanta humanidad encerrada y se hundieron de a poco. El piso 235 del Monument Tower de la ciudad de Workland quedó apiñado de gente a ras de la calle, mientras las napas de agua fresca inundaban los pisos inferiores de la torre. El resto de los edificios de la zona desapareció de la misma forma. Los hombres que lograron sobrevivir, cansados también, se suicidaron corriendo por la escalera hasta la planta baja. Ya no era fatiga del material como habría podido pensarse. Era lisa y llanamente fiaca. Sin ciudad, la tierra se alegró y reverdeció donde antes sólo había cemento. El nuevo gobierno de gente de campo, comenzó a llamar Joyland a ese lugar antes superpoblado.

sábado, 30 de marzo de 2013

QUIÉN SOY


¿QUIEN SOY?

Soy mi propio espejo, una y otra vez, la multitud que he visto y la que me ha mirado, soy el horror ácido al ver mis demonios más ocultos y la risa al encontrarme con el payaso que también soy; me veo en los múltiples perfiles picassianos que me identifican y se confunden frente a los otros, como gatos enredados. Soy esa mirada dudosa de niña complaciente y el ceño fruncido de una anciana temerosa frente a la eternidad. Soy un murmullo de fastidio al ver con dolor lo que los otros niegan y una sonrisa serena que se quedó en la esperada despedida. Estoy en el centro dulce de mi intimidad y en el de mis multicolores diferencias. Soy el búho que le habla a la oscuridad y la alondra que trepa con el sol del desayuno; aunque me veo deforme y despareja en los tiempos y espacios que ocupo, me reconozco en todos porque me he visto y revisto de arriba, de abajo, de adentro y de afuera, de frente y de perfil, de negro y blanco, de picante y dulce; me he visto en el infierno doloroso y en el edén ingenuo…soy el centro libre de mi historia circular. Y aún así no sé verdaderamente quién soy, pues no he aparecido ante mí. Siempre estoy detrás de mí, mirando mis caras y creyendo por tiempo indefinido que soy ellas.
Lidia B. Castro Hernando

martes, 5 de febrero de 2013

MANOS RAÍCES


MANOS RAÍCES
            Manos que se hacían raíces. Al penetrar y socavar la tierra inviolada  decidían sembrar futuros. Marcaban diez senderos para el origen vegetal y dejaban, sin delito alguno, sus huellas dactilares. Manos verdes que los demás veían sarmentosas. De ellas todo brotaba. Las manos de esa abuela campesina eran raíces esmeralda del alimento cotidiano. Si rebusco en el oscuro suelo terroso, percibo los surcos -latentes aún- y al dejar los míos, encuentro mi propia identidad. Mis raíces son esas manos.

jueves, 16 de febrero de 2012

NAUFRAGIO


NAUFRAGIO
            La tempestad se desplomó opresiva. Todas las brújulas olvidaron, incongruentes, las manos que las acariciaban buscando un norte. El golpe rebelde ejecutó sin remordimiento el castigo final y victimizó a las aguas, poco antes serenas. Las olas trepaban siniestras ocultando la proa y el ruido ensordecía la música del salón. Ambos tuvimos de pronto la misma revelación: nuestro amor no alcanzaría para salvarnos. Y sin el escudo de tus brazos tuve miedo de todo. El mar, como prestidigitador no contratado, nos cubrió de soledad profunda y húmeda. El sinsentido rompió el orden curvado del horizonte, que desapareció junto con  los botes salvavidas. Luego, los peces me recibieron con caricias. Te llamé. Te busqué. No te encontré. Mi biografía dolorosa se ofreció en falanges azules y aliento ausente, y supe que en lo oscuro ya no habría grito posible. Entonces aluciné que te habías convertido en coral.

sábado, 12 de noviembre de 2011

DIMENSIONES



            La noche se despereza y exhibe su mirada parpadeante y lejana. Trenes dormidos en la vieja estación esperan que un hombre de gorra y uniforme les despierte el alma. Son las dos de una madrugada de invierno. Perros deambulan ansiando lugares ausentes de escarcha. El linyera se arma una cama improvisada de cartón y trapos para mantener sus sueños calientes hasta que amanezca. Antes de que los párpados se le acomoden serenos, mira el cielo nocturno y siente que cada estrella que muere deja un vacío en su corazón. Un cometa miente una herida en la bóveda sin luna de la ciudad, y se pierde después de que él pide sus tres deseos infinitamente repetidos y negados. Impreciso, el rocío cae mojando las veredas por donde una pareja trasnochada camina, besándose irreverente ante el sueño recién estrenado de los otros. Un cartel luminoso se despierta sobresaltado y abre, a deshora, las hojas de los árboles que creen que despunta.
Aquél hombre no mide la dimensión de sus deseos, ni la noche el alcance de su oscura placidez.

viernes, 3 de junio de 2011

CACERIA NO PREMEDITADA


CACERÍA NO PREMEDITADA
           Somos tu techo, me dicen las golondrinas. No hay nada más en lo alto.
           Apoyo la cabeza y sin quererlo, mis dedos de cazador, disparan repetidamente el fusil.
           Cae la bandada y entra en paisajes del mundo desconocido. El regocijo y la pasión desaparecen con sus alas.
           Todo se va poniendo frío para mi mano voluntaria, y son muy apretados los pasos del más acá.
           Me he convertido en un sin techo.
           Por encima sólo el Universo.

viernes, 18 de febrero de 2011

INCOMPATIBILIDAD

Incompatibilidad

              Ella no sabe que él se acerca sigiloso. Permanece en silencio ,esperando a su madre que le prometió comida.
              De súbito, unos ojos verdes se asoman  y la zarpa se detiene en el aire. Los colores dulces del ave suspenden el instinto del gato que se enamora por primera vez.
              Ella lo mira desconcertada, Julieta con plumas.                                                   
              Mientras le habla en su pequeño y tímido lenguaje, él abre sus patas delanteras para abrazarla. Está confundido. Cree que como ella, tiene alas.
              Cae Romeo
              Ella piensa que ha volado.
              Efímero amor roto por la incompatibilidad.


sábado, 30 de octubre de 2010

PRESENCIA DE BUDA

Presencia de Buda


                                                                         

En las montañas, los maestros dejan que sus discípulos descubran entre las rocas los sonidos de la naturaleza. Aprenden así los sabores del sueño, la acción correcta y la palabra casi silenciosa que acerca a la iluminación. Tímidos, no conocen aún el placer de los cuerpos que se enlazan, ni el de los corazones que se prenden como abrojos. Luego los envían camino al lago escondido, donde el bote sin remos permitirá el encuentro de los cuerpos sabido desde siglos por los monjes. Acompañarán desde el monasterio oculto las nuevas miradas, también correctas, con acordes, voces y sones milenarios. Ellos, que hicieron votos para que sus propias naturalezas se transformen en luz, saben que buda también está entre las piernas enlazadas y el sudor sin nombre propio.

lunes, 5 de julio de 2010

ESPERANDO LAS PALABRAS

No tiene forma definida, sólo traslúcida. Creo que, aunque deseara parecer humano, el universo de estrellas de su brillo lo demoraría en el tiempo, haciéndolo eterno.


Imagino que viene de un sol extranjero, y deseo que ni bien encuentre cómo, me cuente qué hace entre las totoras, observándome sin ojos y tocándome sin dedos.


Me seduce. Cello silencioso a punto de vibrar, mientras aguardo la nota precisa que resuene en mi alma, violando el mutuo anonimato.


¿Y si acaso me lo está contando de otro modo?

miércoles, 30 de junio de 2010

FANTASMAS EN EL BARRIO

Brandsen y México. Sábado 23 horas. Sobre el pasto que acompaña silencioso la pequeña vereda, dos fantasmas se dan cita como todas las semanas. Entrecruzan sus ropajes sutiles y cuentan historias sin tiempo. Les gusta esa esquina. Conocen el color y la música que atraviesa las ventanas de la casa en ochava. Se sienten recibidos. No hay temor en quien la habita. Mueven sus amarillos y sepias siempre nuevos, al son de los sueños murmurados. Escuchan las imágenes y huelen amorosos los sonidos de mates ya fríos. Ellos saben que su llegada alegra las paredes y calienta el colchón. Se enlazan sensuales como cuando tenían cuerpo de mujer y de hombre. Son libres. Mientras bailan, él abre la puerta, sale y se sienta en el verde. No los ve pero percibe la brisa adormilada. Esas figuras que fueron felices, le colman el aire de esperanza atemporal. A las cero horas entra sonriendo y cierra la puerta. Durante la semana que tiene por delante mantendrá el pasto cortito para que los fantasmas encuentren fácilmente su hogar en el barrio Villa Primera.

sábado, 19 de septiembre de 2009

GEOMETRÍAS

GEOMETRÍAS
Mi corazón quebrado como un paralelogramo, no hacía sino chorrear geometrías frías. Los teoremas mentales se habían desplazado al centro del pecho y era fácil para mí demostrar con un A-B-C cualquier cosa. Desde que Silvia murió me había convertido en un sofista. Cualquier cosa podía ser verdadera porque en el fondo, cualquier cosa podía ser falsa. Al fin y al cabo todo era ilusión.
Desde el día en que conocí a Mai me di cuenta de que las caricias de su mano en mi pecho redondeaban de a poco las aristas y los ángulos de mi geometría interna y la sangre encontraba un hueco suave y cálido por donde fluir. Como por arte de magia, su voz y su mirada fueron transformándome en un hombre de fe, hasta alcanzar certezas inconmovibles, y ninguna duda.
Devine un hegeliano furibundo al que Mai, la dulce, no pudo soportar.

Escritosdemiuniverso

Este blog es como ese universo que construyo día a día, con mis escritos y con los escritos de los demás para que nos enriquezcamos unos a otros. Siéntanse libres de publicar y comentar. Les ruego, sin embargo que lo hagan con el respeto y la cultura que distingue a un buen lector y escritor natural.



“Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído…”
Jorge Luis Borges



Escritura

Escritura
esa pluma que todos hubiéramos querido tener entre nuestros dedos