martes, 10 de julio de 2012

CORRECTORES EN LA RED: El misterioso caso de la palabra miembra...

CORRECTORES EN LA RED: El misterioso caso de la palabra miembra...

ENTERRAR LAS PALABRAS


ENTERRAR LAS PALABRAS
Haciendo un racconto de lo disfrutado desde el almuerzo, concluyó que la tarde había sido apacible. Leyó veinte páginas de una novela de aventuras, cebó unos buenos mates, y después simplemente se dedicó a mirar el cielo diáfano, el bosque de eucaliptos y el pasto verde y lozano después de la lluvia. No podía pedir más. Así era como imaginó siempre su jubilación: un disfrute de las cosas simples de la vida, en el campo.
Julia había muerto un mes atrás cuando no pudo encontrar su inhalador contra el asma. Y aunque él no se lo habría confesado a nadie, se sentía aliviado. Era de las habladoras; no le era posible parar la lengua ni siquiera cuando dormía. Lo iba siguiendo a todas partes, contándole cosas que no le interesaban, y que ni siquiera podía entender. Insoportable.
Ahora, el silencio era su única y perfecta compañía.
La noche de otoño era cálida e invitaba al descanso. Se recostó en la hamaca paraguaya atada entre dos robles, y se quedó dormido.
La luz del amanecer lo despertó junto con el molesto ruido de los perros escarbando ansiosos en el rectángulo de flores, como si hubiesen escondido huesos que trataban de recuperar.
Se acabó mi tranquilidad, pensó. El jubileo duró solamente un mes. Aunque no hablara, Julia no lo iba a dejar en paz nunca. Ahora tendría que plantar flores nuevamente. Mejor sería deshacerse de los perros; pero eran compañeros, guardianes y no hablaban.

lunes, 18 de junio de 2012

PAUL AUSTER Y SU "DIARIO DE INVIERNO"





A sus 65 años Paul Auster hace un recuento de episodios en su más reciente libro Diario de Invierno que sin ser una novela o un libro autobiográfico, reúne algunos recuerdos que dolorosos o placenteros habitan en su memoria ...
El escritor, guionista y director Paul Auster presentó en Madrid su libro autobiográfico `Diario de invierno´. Auster desveló cómo crea sus novelas. Trabaja sin estructura y "descubriendo" según escribe. Confesó también que abandona el cine. Demasiado esfuerzo para que 200 personas vean sus películas.





















































































































lunes, 11 de junio de 2012

Y SE NOS SIGUEN YENDO LOS MAESTROS

RAY BRADBURY (1920 - 2012)

Ray Bradbury
Ray Bradbury (1975) -cropped-.jpg
Ray Bradbury en 1975.
Nombre completo Ray Douglas Bradbury
Nacimiento 22 de agosto de 1920
Bandera de los Estados Unidos Waukegan, Illinois
Defunción 5 de junio de 2012 (91 años)
Bandera de los Estados Unidos Los Ángeles, California
 

Hace pocos días el más amado de los maestros de la Edad de Oro de la ciencia ficción emprendió su último viaje, al menos en lo que a este universo se refiere.
Sus fanáticos recibimos la noticia con pena: es verdad que las obras que escribió nos van a sobrevivir a todos, pero no es menos cierto que adorábamos su presencia.
Como buen poeta, fue un profeta y un visionario. No se tapaba los ojos ante la maldad y los defectos de los hombres, no era un ingenuo, pero hacía volar nuestros espíritus cuando relataba, una y otra vez, esas historias de inocencia, de alegrías cotidianas, de pequeños milagros con las que aprendimos a maravillarnos sin hacer muchas preguntas. La realidad estremecedora de Fahrenheit 451, una de las distopías más impactantes del género, abriga, sin embargo, una secreta esperanza: que cada hombre o mujer se convierta en un libro viviente.
¿Puede haber un amor a los libros más grande que ese?
Autodidacta, nunca se cansó de señalar la importancia de los libros y de la lectura. Y tenía razón: leer el libro adecuado en el momento adecuado es una de las formas de labrar nuestro destino. Si yo no hubiera leído Fahrenheit 451 a los once años no sería quien soy ahora. Por suerte para mí, fueron sus textos los que formatearon mi cabeza.
(...)


Silvia Angiola

domingo, 20 de mayo de 2012

EL REINO PROMETIDO


EL REINO PROMETIDO
            El mundo infernal comenzó para ella desde el útero, que la rechazó dos meses antes de lo previsto. Sus treinta años habían sido una penosa sucesión de frustraciones, pruebas fallidas, duelos interminables y dolores físicos, que de tan conocidos se habían hecho casi dulces compañeros.
            El último año, al regresar de un retiro monacal voluntario, en el que midió el completo vacío de su existencia, creyendo que no había nada peor, encontró su casa ardiendo y así conoció algo más cruel: la indigencia.
            Vagaba por las calles con lo puesto y descubrió que aún se podía caer más bajo; comía si daba a otros unos minutos de su cuerpo, ausente de emociones. Sola, sin un perro que le ladrara, añoró las amistades engañosas de la adolescencia, los hombres abusadores de la juventud, las internaciones y salidas de nidos de cemento y cristal. En ese entonces tenía un nombre propio y sentimientos.
            Hacía quince días había encontrado una paloma herida en el parque, la curó con sus manos calentadas a soplo, y recibió de ella la fidelidad simple que no necesita de palabras.
            Ayer se dio cuenta de que al hacerse cargo de ese pequeño plumaje, había entrado por primera vez al reino del aquí y ahora perfecto y nunca el mismo; ése que no frustra porque está exento de futuro y de pasado.
            Cuando la paloma voló, como vuela un hijo, conoció la riqueza del instante fugitivo y la felicidad.






































































miércoles, 9 de mayo de 2012

ACECHADA


ACECHADA
            Soy observada sin clemencia y sin sentido. La mirada del Cristo que me sigue de un lado al otro de la habitación, se clava en mi nuca como un estilete de culpa que no me puedo quitar.
            El cuadro, ahora apoyado en el aparador del comedor, única herencia de un tío que era de la Acción Católica, llegó a mis manos hace tres días, acompañado de una pequeña nota:
CRISTO TE OBSERVA AUNQUE NO CREAS EN ÉL.
Y TE PERDONA.
            Ayer me levanté y como siempre, sin vestirme fui a la cocina a desayunar, todavía con los ojos semicerrados. Antes de cruzar la puerta vaivén, me paralicé. Esa mirada había bajado de la nuca hasta mi trasero. No pude soportarlo. Me saqué una chinela y se la tiré. Tambaleó.
            Hoy, al despertar elaboré una estrategia: imitando a un reptil iba a  arrastrarme sobre el plastificado, por delante del mueble.
            A mitad de camino, sentí el cansancio del pucho y me recosté boca arriba. Por alguna razón misteriosa, el cuadro había caído hacia delante y sobresalía lo suficiente como para que los malditos ojos se clavaran en mis pezones.
            Yo no sé qué quiso decir tío Aníbal. Ese Cristo me observa, es verdad, y ya no lo soporto más. Pero todavía no sé qué tiene que perdonarme. Tal vez lo que voy a hacer: dibujarle anteojos oscuros con carbonilla. Si no resulta, con todo el dolor de mi alma no creyente, lo voy a llevar al barrio de San Telmo para venderlo. Ya bastante tengo con los ojos de mi marido flotando en cloroformo, dentro de la caja de cristal sobre la mesita de luz.

Un hallazgo de AMARANTA de Punta Alta

“Debes aprender a levantarte de la mesa cuando ya no sirven más amor. Levantarte y salir, sin decir una sola palabra”
Bob Dylan


martes, 20 de marzo de 2012

AQUEL 24 DE MARZO DE 1976

Noche de perros
No dijeron ni pío.
Vinieron sobre rieles.
Sus cejas eran cargos
contra la luz de nuestros ojos.
Y se subió a los áticos el miedo.
Todo cuanto tocaban
caía malherido.
Hallar, no hallaron nada.
Digo; no: sí encontraron
el cuerpo del delito;
la ventana abierta de las ideas
con su porción de lumbre, sal y agua.
Era bastante
y se acabó el carbón.
El hacha de la paz aún sigue en alto,
y sin nacer
el trigo.
Pedro García Cabrera, estudiante secundario, 17 años.
Desaparecido en Argentina durante 1977

Publicado en la Revista Bahiense SOBREVUELOS


jueves, 16 de febrero de 2012

NAUFRAGIO


NAUFRAGIO
            La tempestad se desplomó opresiva. Todas las brújulas olvidaron, incongruentes, las manos que las acariciaban buscando un norte. El golpe rebelde ejecutó sin remordimiento el castigo final y victimizó a las aguas, poco antes serenas. Las olas trepaban siniestras ocultando la proa y el ruido ensordecía la música del salón. Ambos tuvimos de pronto la misma revelación: nuestro amor no alcanzaría para salvarnos. Y sin el escudo de tus brazos tuve miedo de todo. El mar, como prestidigitador no contratado, nos cubrió de soledad profunda y húmeda. El sinsentido rompió el orden curvado del horizonte, que desapareció junto con  los botes salvavidas. Luego, los peces me recibieron con caricias. Te llamé. Te busqué. No te encontré. Mi biografía dolorosa se ofreció en falanges azules y aliento ausente, y supe que en lo oscuro ya no habría grito posible. Entonces aluciné que te habías convertido en coral.

A LUIS ALBERTO SPINETTA "EL FLACO"

Adiós, mensajero del infinito


por Pedro Aznar



Hoy todas las guitarras están de luto
La mía, que tendría que haberse puesto a repasar zambas
sólo puede pensar en la tuya,
tal vez porque el barro
tal vez porque este balcón donde te vi
casi por última vez
mira una nube de la forma y el color
de esas eléctricas con las que soñábamos de chicos
Este balcón que se quedó esperando una charla
unas palabras o un abrazo
más 
que yá no llegará
Luto también en las palabras
habituadas como estaban a que les pusieras
cascabeles
guirnaldas asonantes
o ruedas de tren apocalíptico
caleidoscópicos ojos de fertil papel
de tu prolífica pluma
que suma y resta sílabas
del metro patrón de las esferas
apenas solas
a solas penas
Adiós
que sea A-Dios
a sus brazos
a ese rincón de magia
que seguramente Él guardará
para los que se animan a jugar
con los bloques con los que ha construido el mundo
haciendo pequeños nuevos mundos de cuatro minutos
donde el corazón se muestra
y baila desafiando al vacio
Adiós
Mientras me duele el pecho
te imagino en viaje
por inmensidades más vastas que las del Capitán
pero a diferencia de él
sé que tendrás todos los tangos silbados al oído
y nunca faltará un mate
ni perfume a malvones
En todos nosotros se queda un pedacito tuyo
serás inspiración multiplicada por millares
a lo largo de los años
y lo ancho de las geografías
Cambiaste nuestras vidas
abriendole camino a la imaginación
cantándole salvaje o dulcemente
a los misterios que nos habitan
al misterio que somos
Adiós
No me resigno a tener que decirlo
Adiós
mensajero del infinito

miércoles, 8 de febrero de 2012

BIOGRAFÍA SENTIMENTAL


BIOGRAFÍA SENTIMENTAL
            Sentada en la escollera del Torreón, Laura es tres mujeres en una, incapaces de separarse sin romper su esencia. La cadencia rítmica de las olas livianas, seda los recuerdos ásperos. Habían sido tres hombres: del primero germinó un nombre y un aliento; su útero esperó el primer llanto y poco después con esas manos pequeñas en su rostro, partió sin mirar atrás. Con él aprendió el sabor de la derrota. Del segundo recordaba sólo el centro de su pupila celeste, en la que no cabía ningún reflejo: aprendió lo que era el egoísmo. Del tercero, bebió el dolor de la violencia: su corazón de vértices en ángulo recto rasgaba las caricias de Laura sin piedad. Aprendió que no todos son capaces de dar amor.
            El océano, que nunca es el mismo, le enseña el sentido de la impermanencia y en su acercarse y retirarse hacia la costa con monotonía incansable, no le permite olvidar los errores repetidos de los que aún no aprendió nada.  
            Las horas de la tarde pasan irregulares sobre las rocas y en su alma; el tiempo lento de la pena dobla la esquina y se transforma en un instante pequeño de goce y luego otro dolor largo y después, una alegría corta.
            Cuando el crepúsculo empieza a cubrirla, cae en la cuenta de que se va a dejar, más pronto o más temprano: una línea recta marcará el momento de su partida sin retorno.

JULIO VERNE el creador de la CIENCIA FICCIÓN

Hoy, en 1828, nació el escritor francés Julio Verne, un gran narrador del siglo XIX. Les recomiendo este documental en cuatro partes.
youtube.com/watch?v=jlYBSa…   Hagan click con el izquierdo y vayan al enlace

domingo, 29 de enero de 2012

MARCELO DE MARCO NOS DA CINCO PUNTOS DE PARTIDA PARA CREAR


1. Para hacerle frente a estos tiempos, nada mejor que darse el lujo de crear.
2. Sólo escribiendo se aprende a escribir. Escribiendo y corrigiendo, hasta que lo escrito nos represente.

3. Quienes rinden culto a la espontaneidad, sin ir más allá de lo que les salga, no irán más allá de lo que les salga.
4. Jamás se deberá intentar escribir de acuerdo con recetas o moldes prefijados. Tal cosa no existe, no tiene nada que ver con la verdadera creación.
      5. El acercamiento a la literatura significa un desgarrante acto de felicidad. Si un hombre necesita crear (por desesperación, no por dinero o fama) y logra dominar su estilo para dar forma a sus sueños más escondidos, será un artista singular, único, irrepetible.

Publicado en Tierra de Trampas

Escritosdemiuniverso

Este blog es como ese universo que construyo día a día, con mis escritos y con los escritos de los demás para que nos enriquezcamos unos a otros. Siéntanse libres de publicar y comentar. Les ruego, sin embargo que lo hagan con el respeto y la cultura que distingue a un buen lector y escritor natural.



“Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído…”
Jorge Luis Borges



Escritura

Escritura
esa pluma que todos hubiéramos querido tener entre nuestros dedos