Escritosdemiuniverso

Este blog es como ese universo que construyo día a día, con mis escritos y con los escritos de los demás para que nos enriquezcamos unos a otros. Siéntanse libres de publicar y comentar. Les ruego, sin embargo que lo hagan con el respeto y la cultura que distingue a un buen lector y escritor natural.



“Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído…”
Jorge Luis Borges



miércoles, 8 de noviembre de 2017

REPOSITOR

La ausencia de Pilar, castigo torturante aunque merecido, le niega el sueño y el hambre, pero anima su imaginación: seguirla, disculparse, rogarle, perseguirla, acosarla, acorralarla y violentarla hasta conseguir doblegar esa firme decisión de abandonarlo. Ella no es (ni nunca fue) mujer de dudas. Él, en cambio, es un vacilante. Ese constante ir y venir emocional le hizo creer que podría traicionarla rompiendo un compromiso sin papeles, pero compromiso al fin.
Cuando aquel día ella subió al auto, dejándolo sin palabras y con las manos vacías de dos años de compartir mates, no había lágrimas en la despechada que se iba. Él era quien lloraba su propio terror a la soledad.
Cuando no la vio más al doblar en la esquina, recostado en la puerta, recordó con amargura las mezquinas excusas que durante meses le había dedicado triunfador, al volver de hoteles alojamiento.
Hoy, después de una semana, todo lo imaginado quedó sólo en eso. Recriminándose el triste final, no pudo siquiera comer esa tarta solitaria y seca que ella había dejado en la heladera. Todo un desperdicio, como el último tiempo.
Aulló como simio solitario, pero sin ruido. Al fin de cuentas concluyó, debía comportarse como cualquier ser humano: Pilar no era la única mujer en el mundo. No lo dudó ni por un momento. Un clavo saca otro clavo.

Salió a reponer víveres para la heladera.

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Escritura

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