Escritosdemiuniverso

Este blog es como ese universo que construyo día a día, con mis escritos y con los escritos de los demás para que nos enriquezcamos unos a otros. Siéntanse libres de publicar y comentar. Les ruego, sin embargo que lo hagan con el respeto y la cultura que distingue a un buen lector y escritor natural.



“Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído…”
Jorge Luis Borges



lunes, 28 de diciembre de 2015

PECULIAR AGENDA: de mi libro ESA OBSTINADA COSTUMBRE DE MORIR

PECULIAR AGENDA
                   Como siempre te despertás a las 6, vas al baño y te cepillás los dientes.           
                 Como siempre te hacés el desayuno de reyes que aconsejan los que saben y cargás el celular.
            Como siempre te das una ducha con los tres últimos segundos de agua fría para tonificar, te afeitás, te ponés loción y te vestís con la ropa que preparaste a la noche.
            Como siempre cortás la llave general de gas, no olvidás apagar todas las luces y desconectás la computadora por si hubiese corte de electricidad. Recogés tu teléfono móvil, el attaché del escritorio, abrís la puerta, levantás el diario que dejaron en la entrada y cerrás con las cuatro llaves.
               Como siempre sacás el auto de la cochera, manejás tranquilo por la ruta hasta el centro escuchando tu Mp4.
                 Como siempre pasás tu mañana en la Bolsa comprando y vendiendo acciones para tus clientes, ganando buenas comisiones. Después vas una hora al gimnasio a hacer un poco de pesas y unas piletas.
                 Como siempre te encontrás a almorzar con un amigo en el mejor restaurante de la City porteña, pagás con tu American Express, regresás a la oficina y hacés algunos llamados personales mientras organizás el día de mañana.          
                   Como siempre  -satisfecho de la jornada- vas a tomar unos tragos a un pub del Bajo con varios colegas, volvés a tu casa un poco entonado pero manejando con prudencia para que no te pare la policía.
           Como siempre, al entrar encendés las luces, preparás un buen café porque no acostumbrás cenar, te tirás en el sillón del living, decidís que es una buena idea ver un estreno en el DVD y desconectás los dos teléfonos. Terminás la película y, todavía despabilado salís de tu casa sin nada en las manos a correr por el parque.
       Como siempre encontrás alguna pareja besándose y les cortás las gargantas con la sevillana que, como siempre, llevás en el bolsillo del jogging.
        Todo como siempre, pero la navaja la usás sólo el último viernes de cada mes.


Escritura

Escritura
esa pluma que todos hubiéramos querido tener entre nuestros dedos