Escritosdemiuniverso

Este blog es como ese universo que construyo día a día, con mis escritos y con los escritos de los demás para que nos enriquezcamos unos a otros. Siéntanse libres de publicar y comentar. Les ruego, sin embargo que lo hagan con el respeto y la cultura que distingue a un buen lector y escritor natural.



“Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído…”
Jorge Luis Borges



viernes, 2 de octubre de 2015

ACÁ VA OTRO DE MI LIBRO

ENTERRAR LAS PALABRAS
Haciendo un racconto de lo disfrutado desde el almuerzo, concluyó que la tarde había sido apacible. Leyó veinte páginas de una novela de aventuras y cebó unos mates; después simplemente se dedicó a mirar el cielo diáfano, el bosque de eucaliptos, el pasto verde y lozano tras la lluvia. No podía pedir más. Así era como había imaginado siempre su jubilación: un disfrute en el campo de las cosas simples de la vida.
Julia había muerto un mes atrás y aunque no quisiera confesarlo, se sentía aliviado. Habladora: no podía parar la lengua ni siquiera dormida. Lo iba siguiendo a todas partes, contándole cosas que no le interesaban y ni podía entender. Insoportable.
Ahora, el silencio, su única y perfecta compañía.
La noche de otoño era cálida e invitaba al descanso. Se acostó en la hamaca paraguaya atada entre dos robles y se quedó dormido.
La luz del amanecer lo despertó junto con el molesto ruido de los perros escarbando ansiosos en el rectángulo de flores, como si hubiesen escondido huesos y trataban de recuperarlos.
Se acabó mi tranquilidad, pensó. El jubileo duró solamente un mes. Aunque no hablara, Julia no lo iba a dejar nunca en paz. De aquí en más tendría que plantar flores él. Mejor sería deshacerse de los perros; pero son compañeros, guardianes y no hablan.


Escritura

Escritura
esa pluma que todos hubiéramos querido tener entre nuestros dedos