Escritosdemiuniverso

Este blog es como ese universo que construyo día a día, con mis escritos y con los escritos de los demás para que nos enriquezcamos unos a otros. Siéntanse libres de publicar y comentar. Les ruego, sin embargo que lo hagan con el respeto y la cultura que distingue a un buen lector y escritor natural.



“Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído…”
Jorge Luis Borges



sábado, 26 de octubre de 2013

Una crítica literaria

La Disconforme (un libro inexistente aunque atractivo)
La disconformidad (Oposición, desunión, desacuerdo en los dictámenes o en las voluntades.RAE) es el tema en cuestión de esta novela de la escritora Medea Roja, recientemente fallecida. Es una obra evidentemente autobiográfica, cuya protagonista es una tal Risa Alegre, (en adelante RA) y que se editara por primera vez en 1976, cuando la autora ya tenía 56 años de edad. Ese sentimiento, que la mantenía en constante rebeldía con el mundo, motorizó su existencia durante noventa años; era tan fuerte en ella como puede haberlo sido el optimismo, la ilusión, el positivismo, la utopía, en un idealista. Sin embargo, RA se oponía y se rebelaba ante todo sin proponer nada.
Cualquiera sabe que los momentos felices son los más deseados aunque los más cortos. Risa-Medea tenía tanto material en sus crónicas de viajes acerca de todo lo que consideraba malo, incorrecto, destruible, decadente, ruinoso en el planeta, que era una línea negativa sin solución de continuidad, sin resuello, sin un punto y aparte.
Una novela de protesta individual, de desaliento y de escepticismo.
El corazón de este libro es lo que el lector deberá tomar como tarea a desentrañar. El enigma que plantea Medea Roja resulta ser una simple pregunta: ¿Se puede saber qué la hizo vivir hasta los noventa años, no pegarse un tiro y morir apaciblemente durante dormía?



viernes, 11 de octubre de 2013

EL NOBEL DE LITERATURA 2013 PARA UNA CUENTISTA

Mujeres ganadoras del Nóbel de Literatura

ESTOCOLMO.- La canadiense Alice Munro es la ganadora del Premio Nobel de Literatura 2013, anunció esta mañana la Real Academia Sueca en Estocolmo, que la calificó como la "maestra de los cuentos cortos contemporáneos".
Munro, que nació el 10 de julio de 1931 en Ontario, es conocida por sus cuentos cortos centrados en las flaquezas de la condición humana, publicados en colecciones como ¿Quién te crees que eres? (1978), Las lunas de Júpiter (1982), Escapada (2004), La vista desde Castle Rock (2006) and Demasiada felicidad (2009).
Sus libros más reciente son Demasiada felicidad (2011) y Mi vida querida , publicado este año en la Argentina. Éste último está compuesto por catorce relatos, donde se mezclan la ficción y la autobiografía.
Es la primer vez, en 112 años, que la academia sueca premia a un autor que sólo escribe cuentos y es la décimo tercera vez en que una mujer obtiene el Premio Nobel en esta categoría.
"Munro es aclamada por su narración sutil, caracterizada por su claridad y el realismo psicológico. Algunos críticos la consideran la [Anton] Chekhov canadiense", señalaron desde la Academia en un comunicado.
Desde el organismo indicaron que "sus historias suelen estar ambientadas en pueblos pequeños, donde la lucha por una existencia social aceptable generalmente resulta en relaciones complicadas y conflictos morales, problemas que surgen de las diferencias generacionales y las ambiciones de vida contradictorias".


"Sus textos en general muestran eventos de todos los días pero al mismo tiempo decisivos, una suerte de epifanías que iluminan la historia que las rodea y dan lugar a la aparición de preguntas existenciales", dicen sobre la mujer, que desde hace años aparecía como una posible ganadora del Nobel.

UN ANIVERSARIO PARA TODOS LOS BUENOS LECTORES

"Rayuela", 50 Edición conmemorativa (Editorial Alfaguara) / Foto: Mildred Pérez

Medios de todo el mundo están hablando del 50 aniversario de "Rayuela", contranovela escrita por Julio Cortázar (1914-1984), publicada el 28 de junio de 1963, que se convirtió en un ícono de la literatura latinoamericana por su calidad y originalidad.
Para celebrar, según la página de la editorial Alfaguara, se lanzó al mercado una nueva edición que "llega a los lectores hoy, en su aniversario número 50, acompañada de un mapa del París de 'Rayuela' y de un apéndice donde Cortázar mismo cuenta la historia del libro que buscó el más allá de todas las fronteras".

lunes, 7 de octubre de 2013

SALDANDO CUENTAS

SALDANDO CUENTAS
            Al pasar, vi que ponías el agua sobre la hornalla prendida al máximo. Parada al lado de la cocina, en camisón, seguro que la mente se te disparó en recuerdos muy usados. No hubiera sido tu deseo, lo sé. Escuchaste la revolución de burbujas y, todavía allá por los treinta y pico, tus dedos encerraron con descuido las manijas ardientes; el dolor mandó al instinto y abriste las manos con la olla de fideos ya en el aire; todo se desplomó humeante sobre tu casi desnudez, mientras el recipiente rodaba por la cocina anunciando un infierno.
            No escuché ni un grito. Un estupor indiscutible debe haberte paralizado. ¿Cómo era eso de que cuando uno cocina sólo debe cocinar, y cuando recuerda sólo debe recordar? Un segundo de ausencia. Los que no te conocen, con simpleza, habrían dicho que fue una distracción. Yo sé que no.
            Te encontré tirada en el piso, temblando; cubrí con una manta tu cuerpo que ya escupía hilos de sangre, y llamé a emergencias. Mientras tanto, como pude, reconstruí mentalmente lo que había pasado. La ambulancia llegó -milagro- de inmediato.
            Ahora en el hospital, vendada como una momia, repleta de morfina hasta la inconsciencia y con un futuro improbable, percibo el movimiento de tus ojos bajo los párpados. Y sé que imaginás que al fin pagaste por haberte defendido. Tenías miedo, y un revólver, y yo me quedé sin padre, todo en un momento. Nunca te mostraste arrepentida. Me decías, eso sí, que mejor habría sido escapar.        
            Pero no había vuelta atrás.
            Ahora ni el pasado ni el presente existen.  A fuerza de compasión y de horas, mi resentimiento por lo hecho y por lo no hecho se diluye. Cada respiración me asegura que estoy viva. Por vos. La culpa prescribió con llagas. Te simulo al oído: “Elvira…soy Néstor…te perdono”.
            ¿Me habrás escuchado?
            Me acerco otra vez: “Mamá…soy Ana…te perdono y…gracias”.
            Sigo al lado de la cama, en esta habitación inútilmente aséptica, y por toda señal, percibo un lento suspiro de alivio que te lleva de viaje para siempre.


Escritura

Escritura
esa pluma que todos hubiéramos querido tener entre nuestros dedos