Escritosdemiuniverso

Este blog es como ese universo que construyo día a día, con mis escritos y con los escritos de los demás para que nos enriquezcamos unos a otros. Siéntanse libres de publicar y comentar. Les ruego, sin embargo que lo hagan con el respeto y la cultura que distingue a un buen lector y escritor natural.



“Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído…”
Jorge Luis Borges



miércoles, 30 de junio de 2010

FANTASMAS EN EL BARRIO

Brandsen y México. Sábado 23 horas. Sobre el pasto que acompaña silencioso la pequeña vereda, dos fantasmas se dan cita como todas las semanas. Entrecruzan sus ropajes sutiles y cuentan historias sin tiempo. Les gusta esa esquina. Conocen el color y la música que atraviesa las ventanas de la casa en ochava. Se sienten recibidos. No hay temor en quien la habita. Mueven sus amarillos y sepias siempre nuevos, al son de los sueños murmurados. Escuchan las imágenes y huelen amorosos los sonidos de mates ya fríos. Ellos saben que su llegada alegra las paredes y calienta el colchón. Se enlazan sensuales como cuando tenían cuerpo de mujer y de hombre. Son libres. Mientras bailan, él abre la puerta, sale y se sienta en el verde. No los ve pero percibe la brisa adormilada. Esas figuras que fueron felices, le colman el aire de esperanza atemporal. A las cero horas entra sonriendo y cierra la puerta. Durante la semana que tiene por delante mantendrá el pasto cortito para que los fantasmas encuentren fácilmente su hogar en el barrio Villa Primera.

domingo, 13 de junio de 2010

13 DE JUNIO

¡¡¡¡FELIZ DIA DEL ESCRITOR!!!!

Para todos los amantes de las palabras, escritas, leídas contadas o dramatizadas....
LA PALABRA NOS UNE, LA PALABRA NOS GUÍA, LA PALABRA SIEMBRA, LA PALABRA COSECHA Y CREA MUNDOS.

viernes, 11 de junio de 2010

CORSOS ERAN LOS DE ANTES

CORSOS ERAN LOS DE ANTES


Disfrazado de silla Luis XV, comienzo a recorrer las calles iluminadas. Sin haberla buscado, me encuentro con la chica de mis sueños rojo buzón, aguardando que le regalen una carta. Ella se acurruca entre mis brazos de gobelino y caminamos entre las demás máscaras.

La serpentina y el agua de los pomos se cruzan por el aire y enlazan a Superman con el Corsario Negro, a cierta Caperucita con uno de los tantos Patito Feo, al cowboy con una gitana. Nadie se preocupa por la hora: siempre es temprano. Las matracas compiten con los globos que revientan porque sí.

La calle y las veredas ruegan un espacio de libertad, y los perros vagabundos se esconden con miedo bajo las maderas quejosas del escenario donde pasearán las mascaritas, aspirando al premio. Algunas madres llaman a sus hijos perdidos voluntariamente entre los vendedores de estrellitas y los heladeros.

Desapercibidos, paseamos nuestro recién estrenado amor a primer antifaz bajo las lamparitas de colores buscando una vereda arbolada y sin luna. Su boca rectangular me susurra un deseo: recorrer mi disfraz hasta escuchar el latido del corazón. Yo, encontrar el cierre relámpago que descubra su verdadero yo. Somos mascaritas sin sosías. A seis cuadras del corso, contra un paredón roído por la lluvia y el tiempo, consigo deshacerme de las maderas que me dan forma y de la tela que me cubre. Haciendo malabarismos, deslizo con cuidado el cierre casi interminable del papel maché, hasta que cae y forra las baldosas. Nos asombramos al conocernos hombre y mujer. Sorbo de su boca verdadera y la encierro con dulzura entre mis brazos de carne. Ella pega su oreja contra mi pecho y ríe con el galope interno.

La luz de la madrugada nos encuentra contándonos nuestros recuerdos y sueños. Mientras, se dispersan las otras mascaritas con cabezas de cartón bajo los brazos, cientos de globos se quedan enlazados en las ramas de los árboles, y otros personajes bailan borrachos mientras guardan los martillos de plástico y los pomos vacíos para el año próximo.

Escritura

Escritura
esa pluma que todos hubiéramos querido tener entre nuestros dedos